
Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros. Santa Madre de Dios, ruega por nosotros. Santa Virgen de las vírgenes, ruega por nosotros. Madre de Cristo, ruega por nosotros. Madre de la Iglesia, ruega por nosotros. Madre purísima… Madre castísima… Madre siempre virgen… Virgen prudentísima… Virgen digna de veneración… Espejo de justicia… Trono de la sabiduría… Causa de nuestra alegría… Vaso espiritual… Vaso digno de honor… Rosa mística… Torre de David… Torre de marfil… Casa de oro… Arca de la Alianza… Puerta del cielo… Estrella de la mañana… Salud de los enfermos… Refugio de los pecadores… Consoladora de los afligidos… Auxilio de los cristianos… Reina de los Ángeles… Reina de los Patriarcas… Reina de los Profetas… Reina de los Apóstoles… Reina de los Mártires… Reina de los Confesores… Reina de las Vírgenes… Reina de todos los Santos… Reina concebida sin pecado original… Reina de la familia… Reina de la paz… — ruega por nosotros, en cada invocación.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oremos: Concédenos, Señor Dios, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de esta vida y disfrutar de las alegrías eternas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
