
En el Nombre de Jesucristo, yo tomo autoridad y ato a todos los poderes y fuerzas en el aire, en la tierra, en el agua, debajo de la tierra, en el infierno, en la naturaleza y en el fuego.
Dios, Tú eres el Señor de todo el universo y yo Te doy la gloria y la alabanza por Tu creación. En tu Nombre, Jesucristo, yo ato todas las fuerzas demoníacas que han estado en contra de nosotros y nuestras familias, y sello a todos nosotros con la protección de Tu Preciosísima Sangre que fue derramada por nosotros en la Cruz.
María, Madre nuestra, buscamos tu protección e intercesión por el Sagrado Corazón de Jesús, para nosotros y nuestras familias. Cúbrenos con tu manto de amor para desanimar al enemigo.
San Miguel Arcángel y nuestros Ángeles Guardianes, vengan a defendernos a nosotros y nuestras familias, en la batalla contra todos los malvados que vagan por la tierra.
En el Nombre de Jesucristo y por medio de Su Preciosa Sangre, yo ato y ordeno a todos los poderes y las fuerzas del mal, a salir ahora mismo (sin ninguna manifestación ni daño) de nosotros, (nuestros trabajos, estudios, emprendimientos, negocios, relaciones familiares, laborales, afectivas, amistades, nuestras finanzas, nuestra salud física, emocional, mental y espiritual) nuestras casas y nuestras tierras.
Te damos gracias, Señor Jesús, porque Tú eres un Dios fiel y compasivo. Amén. En el Nombre de Jesucristo, y por el poder de Su Cruz y de Su Sangre, nosotros atamos el poder de los malos espíritus y le ordenamos a no bloquear nuestras oraciones.
En el Nombre de Jesús, rompemos cualquier maldición, conjuro o hechizo, enviados contra nosotros y los declaramos nulos e inválidos.
En Nombre de Jesús, rompemos las asignaciones de cualquier espíritu enviado contra nosotros y los enviamos a Jesús para que disponga de ellos como Él quiera. Señor,
Te pedimos que bendigas a nuestros enemigos mediante el envío de Tu Espíritu Santo, para llevarlos al arrepentimiento y a la conversión.
Aún más, nosotros, atamos toda interacción y comunicación con los espíritus del mundo infernal, según nos afecta a nosotros y nuestra oración.
Te pedimos por la protección de la Sangre derramada por Jesucristo sobre nosotros y nuestras familias. Gracias, Señor, por Tu protección y por enviar tus ángeles, en especial a San Miguel Arcángel, para que nos ayuden en la batalla.
Te pedimos que nos guíes en nuestras oraciones, compartas con nosotros el poder de Tu Espíritu y la compasión.
Amén.
(Dios te Salve María…)
