
Señor, Tú conoces mi vida y sabes mi dolor, has visto mis ojos llorar, mi rostro entristecerse, mi cuerpo lleno de dolencias y mi alma traspasada por la angustia.
Lo mismo que te pasó a Ti cuando, camino de la cruz, todos te abandonaron, hazme comprender tus sufrimientos y con ellos el Amor que Tú nos tienes.
Y que yo también aprenda que uniendo mis dolores a Tus Dolores tienen un valor redentor por mis hermanos.Ayúdame a sufrir con Amor, hasta con alegría.
Si no es posible que pase de mí este cáliz, te pido por todos los que sufren: por los enfermos como yo, por los pobres, los abandonados, los desvalidos, los que no tienen cariño ni comprensión y se sienten solos.
Señor: sé que también el dolor lo permites Tú para mayor bien de los que te amamos. Haz que estas dolencias que me aquejan me purifiquen, me hagan más humano, me transformen y me acerquen más a Ti. Amén.
